domingo, 15 de septiembre de 2013

ANGLICANISMO

ANGLICANISMO

El anglicanismo, como religión, es una forma importante de entender la Doctrina cristiana, alejada disciplinariamente de la obediencia católica, pero fiel a los dogmas fundamentales y estructuras eclesiales tradicionales.
Más que hablar de doctrina o credo diferente, lo que hay entre los anglicanos es una disciplina eclesial autónoma, independiente y por lo tanto cismática.


Iglesia Anglicana

La Iglesia Anglicana es la Iglesia de Inglaterra y las iglesias que de ella se han desprendido, como por ejemplo, la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos. El anglicanismo se encuentra principalmente en Inglaterra y en territorios que estuvieron bajo la bandera inglesa.


Doctrina

Sus miembros son cristianos y creen que la Iglesia de Inglaterra es una verdadera rama de la Iglesia Católica de Cristo. Se organizan jerárquicamente como la Iglesia Católica, con obispos, pero separados del Papa. La Iglesia Anglicana se considera libre de la autoridad "extranjera" (del Papa). En cambio tienen como "Gobernador Supremo de la Iglesia" al rey (o reina) de Inglaterra y a él (ella) pertenece "el gobierno de todos los estados, sea civil o eclesiástico, en todas las causas".  La Iglesia está por lo tanto sometida al poder del estado.
Mantienen que las Sagradas Escrituras son la única autoridad de la fe, en el sentido de que las Escrituras contienen todo lo necesario para la salvación, y que nada que no esté contenido en ellas puede requerirse como artículo de fe.
Creen sólo en dos sacramentos: bautismo y "la cena del Señor", como generalmente necesarios para la salvación. Pero el "Libro de Oración" contiene varias enseñanzas contradictorias sobre la eucaristía. Creen que Jesús está espiritualmente presente en el pan y vino consagrados, a diferencia de la Iglesia Católica profesa que Jesús está real y substancialmente presente con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en la Eucaristía y que ésta ya no contiene pan sino solo apariencia de pan. En el matrimonio se admite el divorcio. La confesión es una mera declaración del perdón concedido por Dios.
Creen tener sacerdotes válidamente ordenados. Pero la Iglesia Católica no reconoce la validez de la ordenación anglicana. Razón: Los anglicanos, separados de Roma, continuaron teniendo verdaderos obispos, ya que la gran mayoría de ellos prefirió ceder ante el rey para no sufrir el martirio. Una notable excepción fue el obispo mártir San Juan Fisher. Los obispos y sacerdotes, aunque estaban apartados de la comunión con Roma, ejercían sacramentos válidos. Sin embargo, después el Rey Enrique VIII nombró a Tomás Cranmer, que no era obispo, como titular de la sede de Canterbury y comosu representante sobre la Iglesia Anglicana. Al no ser obispo no podía consagrar válidamente a sacerdotes y obispos ni tener autoridad sobre ellos. El Papa León XIII, en 1880, declaró interrumpida la sucesión apostólica en la iglesia anglicana, por lo cual sus obispos y sacerdotes no son ni lícitamente ni válidamente consagrados.


Historia
Enrique VIII, rey de Inglaterra, pidió al Papa Clemente VIII, la anulación del matrimonio con su legítima esposa, Catalina de Aragón, para casarse con Ana Bolena. El Papa rehusó basado en el mandato de Cristo: "Lo que Dios unió, no lo separe el hombre" (Mc 10,9).  El rey, obstinado en su propósito de divorcio, forzó la separación de la iglesia en Inglaterra de la comunión con Roma en el año 1534. Se declaró a sí mismo como único y supremo jefe de la iglesia inglesa.
Antes de su ascenso al poder, hablar de la iglesia anglicana era como hablar de la iglesia francesa o española. Es decir, se refería a la Iglesia Católica situada en aquel país, en comunión con el Papa.
Razón de la ruptura: el Papa se negó a concederle a Enrique VIII el divorcio que pedía. El rey respondió ordenando cuatro estatutos contra el Papa y, en noviembre de 1534, se auto-proclama "Cabeza Suprema de la Iglesia de Inglaterra" tras promulgar la ley "The Act of Supremacy". Dicha ley le permitió exigir a sus súbditos un juramento afirmando que el Papa no tenía jurisdicción en Inglaterra. El ministerio de predicar y de administrar los sacramentos se le dejaba al clero, pero los poderes de jurisdicción eclesiástica quedaban en manos del rey. 
Los obispos fueron forzados a someterse al rey. El obispo John Fisher prefirió el martirio antes de romper la unidad de la Iglesia. Casi todos los demás obispos cedieron ante el rey. En adelante los obispos fueron elegidos por el rey y permanecían bajo su autoridad aun en las cosas espirituales. Los que permanecieron fieles a su fe católica fueron ferozmente perseguidos, produciéndose numerosos mártires, uno de los más famosos, el gran amigo de San Juan Fisher, Santo Tomás Moro.
La reina María revocó el "Act of Supremacy" pero fue luego restaurado por la reina Isabel. En 1640, cuando el Arzobispo Laud trató de introducir algunos cánones de reforma para lograr la independencia espiritual de la iglesia, la Casa de los Comunes, indignada, pasó una resolución unánime declarando que el clero no tenía poder para hacer ningún canon ni constituciones de cualquier tipo en materias de doctrina, disciplina u otra índole, sin el consentimiento del Parlamento.
Hasta el 1833, la corona ejerció la jurisdicción sobre la iglesia por medio de la Corte de los Delegados. En ese año se abolió la corte y se transfirió el poder a al Consejo del Rey. Los estatutos (2 y 3 William IV, xcii) expresamente manifiestan que sus decisiones son finales. Este tribunal no profesa, teóricamente, decidir sobre artículos de fe pero la historia demuestra que de hecho sí lo hace. En 1850, por ejemplo, el señor Gorham rechazó la doctrina de la regeneración bautismal. A pesar de la objeción de su obispo la corona defendió su propuesta.


El Anglicanismo en contexto mundial

El Anglicanismo está presente hoy principalmente en los países de trasfondo cultural británico, como las antiguas colonias inglesas en América (Canadá, los Estados Unidos y parte de las Antillas), así como Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, algunos países del Sureste de Asia, y de África.
Los teólogos anglicanos sostienen que la Comunión Anglicana conserva la sucesión apostólica, también conocida como episcopado histórico, elemento fundamental de catolicidad. Sin embargo, esta afirmación no está libre de polémicas. En efecto el Papa León XIII en la Bula Apostolicae Curae de 1896, tras unos estudios canónicos, teológicos y sacramentales sobre las formas rituales utilizados en la Iglesia Anglicana, decidió desconocer la validez de las órdenes sagradas conferidas con el rito anglicano. Singularmente, la Iglesia Ortodoxa -especialmente el Patriarcado de Antioquía-, expresó en 1922 que consideraba las órdenes anglicanas como equiparables a las de la Iglesia de Roma y las otras iglesias orientales.
Entre 2007 y 2009, numerosos obispos y fieles anglocatólicos de la TAC (Comunión Anglicana Tradicional) que no están en comunión con Canterbury han pedido la entrada en la Iglesia católica romana, por lo que el 4 de noviembre de 2009, el Papa Benedicto XVI ha publicado la Constitución apostólica Anglicanorum cœtibus, que ofrece una normativa general que regule la institución y la vida de los Ordinariatos personales para aquellos fieles anglocatólicos que desean entrar corporativamente en la comunión plena con la Iglesia católica romana.
Las iglesias de la Comunión Anglicana, han sido pioneras en el Ecumenismo: el diálogo fraternal, teológico, y de cooperación social entre los cristianos de diversas iglesias y denominaciones, así como también en el Diálogo Interreligioso. La conferencia de Edimburgo que, en 1910, reunió a varias denominaciones evangélicas, contó también con la activa presencia organizativa de la Iglesia de Inglaterra. Cuando en 1948 se fundó el Consejo Mundial de Iglesias, con sus filiales por varias partes del mundo, los anglicanos de todo el mundo fueron los primeros en responder y comprometerse en este diálogo.
Desde mediados del siglo XX, los anglicanos han estado dispuestos a proyectos de unidad cristiana que han supuesto su desaparición como denominación, en bien de una unidad más amplia con otros cristianos. Estos son los casos de las llamadas Iglesias Unidas, como: Bangladés, Pakistán, Norte de la India, Sur de la India; estas iglesias se han organizado ante la necesidad de ofrecer un testimonio de unidad a los no-cristianos, las comunidades involucradas han llegado a importantes acuerdos, aceptado simultáneamente la práctica del bautismo de niños así como el de adultos, y un ejercicio episcopal no gubernativo.
Existen Iglesias Unidas en Canadá y Australia, de las cuales las Iglesias anglicanas de esos países no han entrado a formar parte, pero a las que apoyan ampliamente y con las cuales mantienen programas conjuntos.

La Chung-Hua-Sheng-Kung-Hui (Santa Iglesia Católica de China) es un caso similar, si bien esta cristiandad se organizara ante la exigencia del gobierno de tener un solo cuerpo representativo que respondiese ante él. Las iglesias del Norte y Sur de la India, Bangladés y Pakistán, no son provincias anglicanas, pero están en comunión con la familia anglicana, y sus obispos tienen asiento en la Conferencia de Lambeth.

JENNIFER ROJAS C6 SABADOS 

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